Cómo cuidarlos y evitar que el problema empeore
Los labios son una de las zonas más delicadas del rostro y, paradójicamente, una de las más descuidadas. En la mayoría de las personas suelen “estar bien”, por lo que no reciben atención preventiva. El problema aparece cuando los exponemos de forma repetida a factores agresores como el sol, el viento, el aire seco, los cítricos o incluso ciertos medicamentos, como la isotretinoína.
La deshidratación y descamación de los labios no solo es molesta, sino que puede convertirse en un problema recurrente del día a día si no se corrige a tiempo. Cuando no se trata adecuadamente, puede evolucionar hacia fisuras dolorosas, inflamación persistente o infecciones secundarias.
Si esta situación te resulta familiar, te recomendamos seguir estos consejos prácticos para el cuidado y reparación de los labios:
Recomendaciones para labios resecos o agrietados
1. Humecta los labios dos o tres veces al día.
Puedes utilizar productos específicos como Labello Hydracare, Ceralip® de La Roche-Posay o Cold Cream® de Avène, diseñados para restaurar la barrera labial.
2. Usa protector solar labial si te expones al sol.
Opciones como Labello Sunscreen o el Stick Antisolar de Avène ayudan a prevenir daño solar. Aplícalos cada 4 a 6 horas mientras permanezcas al aire libre.
3. Evita comer frutas en gajos o trozos si tus labios están resecos.
Los cítricos pueden ser irritantes. Si los consumes, enjuaga tus labios con agua y aplica un humectante inmediatamente después.
4. Ten cuidado con la pasta dental.
Puede resultar irritante. Asegúrate de retirar completamente la espuma y no dejar residuos en los labios; posteriormente, huméctalos.
5. Evita humedecer los labios con saliva.
La saliva es irritante y empeora la resequedad. Antes de dormir, aplica una capa generosa de bálsamo labial.
6. Protégelos del frío y el viento.
Si estarás en ambientes fríos o con mucho viento, cubre tu boca con una bufanda o foulard.
7. Modera el uso de labiales de larga duración.
Este tipo de productos tiende a resecar. Después de retirarlos, aplica una crema con manteca de karité o cacao.
8. Si hay fisuras dolorosas, actúa de forma puntual.
Puede utilizarse una crema de hidrocortisona de bajo grado (por ejemplo, Locoid®) o fomentos de manzanilla: coloca una bolsita húmeda entre los labios durante 5 minutos.
9. Si la resequedad es recurrente y se acompaña de ampollas,
asegúrate de que no se trate de herpes labial, ya que el manejo es distinto.
10. Consulta a tu dermatólogo.
Ante dudas, persistencia del problema o recurrencia frecuente, la valoración médica es clave para un tratamiento adecuado.
